El Implante de TAVI (Implante transcatéter de válvula aórtica) en CDMX es un procedimiento revolucionario para tratar la estenosis aórtica severa sin cirugía a corazón abierto. Este servicio se complementa con el Cateterismo cardiaco para guiar la colocación de la nueva válvula, y requiere una Consulta de cardiología previa para evaluar la anatomía del paciente. En la CDMX, este abordaje mínimamente invasivo ha demostrado ser seguro y eficaz, reduciendo los tiempos de hospitalización y acelerando la recuperación en adultos mayores y pacientes de alto riesgo quirúrgico.

El Cateterismo cardiaco es una herramienta fundamental durante el Implante de TAVI (Implante transcatéter de válvula aórtica) en CDMX. A través de un catéter que se introduce desde la arteria femoral, se despliega la prótesis valvular en la posición exacta de la válvula aórtica nativa. Además, durante el mismo procedimiento se puede realizar un Estudio de electrofisiología para evaluar el sistema eléctrico del corazón, ya que hasta un 25% de los pacientes pueden requerir posteriormente un Implante de marcapasos definitivo debido a alteraciones de la conducción. En la CDMX, los centros de vanguardia integran estas técnicas para ofrecer un tratamiento completo y personalizado.
Antes de un Implante de TAVI (Implante transcatéter de válvula aórtica) en CDMX, es obligatoria una evaluación exhaustiva que incluye la Realización de Ecocardiograma para medir el gradiente valvular y el área valvular, así como la función ventricular. También se recomienda la Realización de MAPA (Monitoreo Ambulatorio de Presión Arterial) para controlar la hipertensión, un factor de riesgo común en estos pacientes. La Consulta de cardiología inicial integrará estos estudios para decidir si el paciente es candidato óptimo para TAVI. En la CDMX, los protocolos de selección garantizan los mejores resultados.
Posterior al Implante de TAVI (Implante transcatéter de válvula aórtica) en CDMX, el paciente requiere vigilancia electrocardiográfica. La Realización de estudio Holter por 24 o 48 horas permite detectar arritmias, especialmente bloqueos auriculoventriculares que podrían necesitar un Implante de marcapasos definitivo. Este seguimiento es crucial durante el primer mes tras el TAVI, cuando el riesgo de trastornos de la conducción es mayor. En la CDMX, los programas de recuperación post-TAVI incluyen consultas de control con Holter seriado para asegurar la estabilidad del ritmo cardíaco y el correcto funcionamiento de la prótesis.
El Estudio de electrofisiología puede ser necesario antes o después del Implante de TAVI (Implante transcatéter de válvula aórtica) en CDMX para evaluar el sistema de conducción. Dado que la prótesis valvular ejerce presión sobre el anillo aórtico y el sistema His-Purkinje, hasta un 20% de los pacientes pueden requerir un Implante de marcapasos definitivo tras el procedimiento. Este marcapasos se implanta generalmente por vía transvenosa y garantiza que la frecuencia cardíaca no descienda peligrosamente. En la CDMX, los equipos de cardiología intervencionista y electrofisiología trabajan de forma coordinada para ofrecer un abordaje integral que incluye TAVI más marcapasos si es necesario.
El Implante de TAVI (Implante transcatéter de válvula aórtica) en CDMX ofrece múltiples beneficios: no requiere circulación extracorpórea, evita la esternotomía, reduce el dolor postoperatorio y permite el alta hospitalaria en 3 a 5 días. La integración con otras técnicas como la Realización de Ecocardiograma intraprocedimiento y la Consulta de cardiología especializada garantiza resultados comparables a la cirugía abierta. En la CDMX, los costos de TAVI se han vuelto más accesibles y la experiencia acumulada en centros de referencia lo posiciona como el tratamiento de elección para estenosis aórtica severa sintomática en pacientes añosos o con comorbilidades.